sábado, 31 de enero de 2009

WALL-E EN CINEFOREVER

Una reseña de esta hermosa película de animación en Cineforever.

lunes, 26 de enero de 2009

LEYES QUE HACEN FALTA: LEY DE TODOS O NINGUNO

Estando como estamos metidos en lo que los períodicos y la gente que sabe llaman "Un año electoral", su siempre pertinaz e innecesaria sección "leyes que faltan" pone a servicio del público una nueva propuesta de ley para su consideración y en su caso, aprobación.

A falta de una musa que se compadeciera de nuestra depauperada inspiración, se le ha denominado "ley de o todos o ninguno" y tiene su origen en el innegable hecho de que los partidos políticos en México, son, por decirlo moderamente, un hato de bandidos, cínicos y, además de todo bastante inútiles a la hora de gobernar (que incluye, pero no se limita a legislar). Y enfrentados con la negra perspectiva de tener que votar (porque hay que votar, eso ni se discute) a fuerzas por alguno de los horrendos vividores del erario que se presentan en la boleta, se propone, siguiendo la idea que planteó Alejandra de Alba (a quien se le mandan saludos) en las siempre ilustres páginas de Crisol Plural, que se hagan las siguientes precisiones a la ley electoral, a saber:

1) ninguna elección debe ser declarada válida, si el abstencionismo es mayor al 51% del padrón electoral.

Esto debería ser de lógica elemental, si la democracia vive de la participación ciudadana, si no hay suficiente participación ciudadana, no hay democracia y punto. El abstencionismo es una clara forma de demostrar que algo se está haciendo con las patas en un país, es muestra de
que el sistema educativo no sirve, para empezar. Luego de que los institutos que promueven el voto tampoco sirven (mas que para cobrar mucho dinero) y por supuesto, que los partidos políticos y el sistema político en general, chafean más gacho que los tenis chinos.
2) ninguna elección deberá ser declarada como válida si los votos nulos superan los votos válidos.

Esta está pensada en un escenario ideal en donde todos, como ciudadanos conscientes que somos (seríamos) nos presentáramos a votar en masa, pero anulando nuestros votos para decir, gritar, que no queremos a ninguna de esas opciones tan maletas que nos quieren imponer.


Con estas leyes, la duda que inevitablemente seguiría sería ¿Y qué se haría con tantas elecciones anuladas? Como la cosa no es dejar que los mismos papanatas sigan en el poder, se designarían representantes ciudadanos emergentes que convocarán a nuevas elecciones en tres meses. Obviamente no podrían competir ninguno de los candidatos que no lograron levantar el voto popular. En caso de que la nueva caballada también resulte escuálida, se les dará una tercera y última oportunidad, que en caso de no ser aprovechada, redundaría en la pérdida de registro de todos los partidos y el llamado a fundar nuevos (con la salvedad, trayendo a colación la Ley de Solamente Una Vez para impedir que nadie que ya halla estado en uno de los viejos partidos políticos pueda militar en los nuevos).

y después, todos nos iremos, felices, a la playa.



¿o no es buena idea?