sábado, 6 de junio de 2009

ÁREA CHICA: ANOMIA FUTBOLERA

Tengo para mí la firme impresión de que lo que ocurre en las canchas de futbol es casi siempre un buen reflejo de lo que está ocurriendo con la sociedad en donde se realizan los juegos. Obviamente no soy el único que lo cree así, Bromberger y Dunning entre otros también se les ocurre que lo que pasa fuera, impacta lo de adentro.

Y en el caso de la selección mexicana, el impacto no puede ser más doloroso (bueno, si puede ser, pero la verdad ya no me lo quiero imaginar). Desde hace un buen rato, si uno sigue el olfato de sociólogo y le hace caso a Juan Castaingts (y yo procuro hacer las dos cosas en cuestión) se puede hablar de que las sociedad mexicana, o México entendido como sociedad, que no es lo mismo, pero tampoco es igual, se encuentra inmerso en una muy grave crisis de anomia. La definición de anomia la da mejor Juan Castaingts que yo, pero en términos generales diré que esa falta de cohesión social, de tener una idea clara de las reglas del juego y de que es importante jugarlo así. La anomia nos lleva a ignorar o dejar de lado nuestro trabajo como ciudadanos, a ensimismarnos en nosotros mismos, a dejar de interactuar en sociedad, en suma, nos lleva a jugar como jugó México hoy contra El Salvador.

Y si, el árbitro fue malo, el penal contra México se lo inventó, si, apenas es el primer partido de Aguirre, si, lo que ustedes quieran. Pero el caso es que yo vi una selección totalmente anómica. Vaya, si algo prometió Aguirre desde el principio fue un cambio de actitud y literamente que "saldrían a partirse la madre", parece ser que el único que le hizo caso fue el Guille Franco, aunque no le entendió bien, ya que salió a partírsela al defensa salvadoreño (por lo cual debió haber sido expulsado), pero el resto del equipo no tuvo nada. Ni siquiera vergüenza.

Cada quien jugó para su santo, cada quien corrió por su lado e hizo lo que quiso, que fue muy poco. Las fallas se dieron en todas las líneas y en cuestiones que para un futbolista profesional deberían ser elementales, como dar un pase. Y lo más triste es que esto no es cosa de un partido, es cosa de toda la eliminatoria, es cosa de una pésima planeación y de la intromisión constante de gente que sabe de futbol lo mismo que yo, esto es, bien poquito y ciertamente no lo suficiente como para decidir quien debe de dirigir a este equipo. Porque no hay que olvidar ahora, que muchos de estos problemas se los debemos a Vergara y su insistencia de traer al sueco, y antes a Televisa, en su necedad de poner a Hugo.

Me parece preocupante y aterrador el paralelismo con que estamos viviendo la política nacional y el futbol de selecciones. En ambos casos, cegados por el ansía de acumular cada vez más dinero, los que supuestamente nos están representando (mediante el pago de cantidades más bien obscenas de dinero) juegan ya únicamente por la ganancia, sin ánimo y perdiendendo a velocidad impresionante, toda la representatividad que pudieron ostentar. De los políticos no extraña a estas alturas, pero que también el Tri tenga crisis de representatividad, ya es para asustarse. De manera paralela a la campaña al voto nulo, se han escuchado o leído ya voces que invitan a no ir al Azteca este miércoles. El estadio igual va a estar lleno, pero como con las elecciones, lo importante y grave es que ya se esté hablando en serio de esto.

La misma Televisa, de manera muy poco inteligente, liga directamente la situación nacional de desaliento y crisis crónica al futuro de la selección (que va que vuela al repechaje) y se agarra como naúfrago a una tabla de la figura de Aguirre. De nuevo el mismo error, apostarle todo a un hombre, si no es Aguirre fuera, es Cuauhtémoc dentro. La esperanza de un equipo, y desde el propio discurso comercial, de una nación, se localiza en una década atrás, se quiere tener al equipo del 98, en el 2009. Y es que es la única razón válida por la que puedo entender que gente como Torrado siga en la selección. Nunca he sido su fan, pero hoy dio uno de los partidos más espantosos que le he visto, si, con todo y el pase del penal. De cualquier manera y creo que por elemental lógica, si decides llevar a la bendita selección nacional a un jugador que milita en el equipo que fue el más malo del torneo, por lo menos debe ser el mejor en su posición en México. Y me parece que Torrado no lo es.

Aunque a lo mejor la culpa no fue tanto de la selección, a lo mejor ahora si tenían ganas de superar la anomia y mostrarnos el camino a los demás mexicanos. Pero desafortunadamente, antes de jugar les calló el chahuistle, léase Calderón. Ya vieron lo que le pasó a Pachuca por andar dejándolo subir al palco, ahora el entrenador de Felipe y los seleccionados a los que fue a visitar perdieron de manera realmente patética. No es solo el penal, es el hecho de que una vez que lograron empatar, se echaron para atrás. El Conejo Pérez estaba haciendo tiempo faltando quince para el final y estando empatados. Déjenme decirlo de nuevo, pero con mayúsculas para que cale: EL PORTERO DE MEXICO ESTABA HACIENDO TIEMPO PARA QUE SE PUDIERAN LLEVAR EL EMPATE. DE EL SALVADOR.






Si esto no es un signo inequívoco de que donde mete la mano Calderón las cosas van muy mal, yo ya no sé nada.

lunes, 1 de junio de 2009

!!!!CAMPEONES!!!!!!!


Gran final, gran campeón.

Honestamente, no lo esperaba, estaba y estoy todavía convencido que, hombre por hombre, el Pachuca es mejor equipo. Pero a la hora de la verdad, ocurrió algo que tenía un buen rato sin ocurrir con mis pumas. Los jóvenes volvieron a crecer en el momento correcto. Ya tenían un buen rato sin poder proyectar a los chavos, que se habían estancado. Ahora la nueva generación puma luce prometedora. Barrera, Chiapas, los Efraínes, hasta el malvado Picolín a la hora buena se fajó y se lució en la central.

El temible Tuca consigue un campeonato en contra de todo y de todos, incluyéndome a mí, ya que nunca me ha gustado su estilo de dirigir y por Vishnu y Rama que nunca he entendido sus cambios. Pero le funcionó, hoy es el héroe y no hay discusión de que sin él, este título no hubiera sido posible.

Hay mucho equipo, aunque ya se urge el cambio en varios lugares. Bernal dio mucho futbol, se comió muchos goles y es el puma más ganador en la historia, ahora es un buen momento para hacerse a un lado. Lo mismo Iñiguez, quien ya dio todo lo que podía dar (que fue mucho).

En fin, a festejar y a saborear este campeonato, que por un pelo el Pachuca se nos sube a las barbas y nos adelanta. Habrá que ponerse abusados para que eso no pase.