jueves, 2 de julio de 2009

DENISSE DRESSER: ANULAR ES VOTAR

CONTRAEDITORIAL: FACILISMOS

Bueno, el contraeditorial es más bien un breve comentario al artículo en El Universal de Miguel Carbonell, quien me temo que no se midió tratando de inventar el hilo negro para elegir candidatos (no que yo no haya hecho algo similar, pero este es mi blog y si no quedo bien conmigo mismo aquí, en donde). Como siempre, se puede leer el texto de marras acá:



Creo que el autor se equivoca al hablar del “facilismo” del voto nulo, y en especial al pretender que su guión para elegir no se nos había ocurrido ya a los que vamos a anular el voto. Estoy cierto que la gran mayoría de los que vamos a anular seguimos esos mismos pasos que propone Carbonell y llegamos a las mismas conclusiones: a) todas las opciones políticas actuales, si bien tiene cada una sus defectos individuales, comparten la misma dolencia básica, no nos están representando, se representan nada más a ellos mismos. Esto es básico y ninguno de los partidos se salva. b) ya decidimos que hay que castigar, pero a todos, porque al castigar a uno, premiamos a otro (que tampoco merece el premio) y porque al final, ese “castigo” lo terminamos pagando los ciudadanos (acordarse de que se votó por Fox para castigar al PRI). Y c) no es posible que tengamos que estar, como ciudadanos que pagamos por estos carísimos partidos, hurgando como pepenadotes por alguna idea, aunque sea una. Su trabajo como partidos es producirlas y hacerlas conocer, para eso son los partidos, si no pueden hacer ni eso, no merecen nuestro voto.

¿Qué es más “facilista” al final? ¿Aventarse a censurar a todo el sistema político, para lograr un cambio, o pretender que no pasa nada malo y que votando por “el menos malo” le hacemos un favor a la democracia?